Este miércoles 23 de octubre, al cumplirse 49 años de la desaparición de siete estudiantes del ex Colegio Nacional y Comercial de Vicente López, la comunidad educativa volverá a marchar por memoria, verdad y justicia.
La Federación de Estudiantes Secundarios de Vicente López (FES VL) encabezará una nueva edición de la Marcha por la Memoria Estudiantil, en homenaje a los jóvenes desaparecidos durante la última dictadura cívico-militar. La movilización comenzará a las 18:30 en Gaspar Campos 1065 y culminará frente a la actual Escuela de Educación Secundaria N.º 6, con la participación de organismos de derechos humanos, docentes, exalumnos y centros de estudiantes del distrito.
El 23 de octubre de 1976 fueron secuestrados y desaparecidos Eduardo Muñiz, María y Leonora Zimmermann, Pablo Fernández Meijide, Leticia Veraldi y otros militantes estudiantiles del entonces Nacional y Comercial de Vicente López. Todos fueron vistos por última vez en el centro clandestino de detención de Campo de Mayo, dentro del circuito represivo del conurbano norte.
El recorrido de la marcha unirá dos puntos simbólicos del distrito: el edificio de Gaspar Campos 1065, donde funcionó un Centro de Operaciones Tácticas de la Escuela de Infantería de Campo de Mayo, y el colegio donde estudiaban los jóvenes desaparecidos. Este trayecto propone recorrer el camino inverso al del horror, uniendo los lugares del miedo y la resistencia en un gesto de memoria y compromiso democrático.
De la jornada participarán la Comisión Zona Norte por la Memoria, la Verdad y la Justicia, junto a federaciones estudiantiles de San Martín, San Isidro, Tigre y San Fernando, consolidando una presencia regional en defensa de la democracia y los derechos humanos.
“Marchamos para que las nuevas generaciones conozcan esta historia, para que nunca más el silencio ni el miedo sean parte de nuestras aulas”, expresaron desde la Federación de Estudiantes Secundarios de Vicente López.
La convocatoria, enmarcada bajo el lema “Por la patria que soñaron: la patria vuelve”, reafirma la voluntad de las juventudes de mantener viva la memoria activa y seguir construyendo una educación pública comprometida con el futuro.










