En nuestra habitual recorrida por los espacios significativos del pueblo tigrense, entrevistamos al Padre José Luis Quijano, párroco de la Inmaculada Concepción. Él integra de manera activa el Consejo Consultivo Honorario de Tigre. Participa en todas sus reuniones y forma parte de la Comisión de Desarrollo Humano.
Quisimos conocer el carácter de este organismo y, respondiendo a nuestra inquietud, nos dijo, “El Consejo Consultivo Honorario de Tigre es un vínculo institucional entre el Municipio y la comunidad local. Fue creado con un propósito específico: actuar como enlace con la ciudadanía para la consulta y la formulación permanente de políticas públicas.”
Luego, enfatizó: “Hay que generar ideas para realizar acciones que permitan constituir un mejor futuro para todos. Esto implica pensar cauces que nos lleven hacia un Tigre más integrado, con mayor capacidad productiva, con una menor brecha social, con mejor urbanismo y con todo aquello que una ciudad como la nuestra puede ofrecer”.
Luego, el Padre Quijano se refirió a los integrantes del CCHT. “Somos 37 miembros. Al principio, después de la primera convocatoria, observamos que había poca presencia femenina y, por eso, se convocó a mayor número de mujeres. También notamos, con alarma, que había sólo un sector social representado. No íbamos a poder escuchar todas las voces de Tigre. Entonces se amplió la convocatoria a otros estamentos y áreas de nuestra sociedad.” Con respecto a la inclusión de funcionarios municipales en el Consejo, nos dijo: “Nos pusimos como premisa que no hubiera funcionarios del Ejecutivo Municipal para tener mayor libertad y, de hecho, así lo venimos cumpliendo. Desde la convocatoria inicial, acordamos que no pueden integrarlo. Si así lo hicieran, se estaría rompiendo la alianza inicial.”
Con respecto a la división de tareas, precisó: “En el proceso a lo largo del cual nos fuimos constituyendo como Consejo Consultivo, fuimos asumiendo distintas configuraciones. Al comienzo aportábamos más individualmente y después fuimos descubriendo ejes temáticos e intentamos abordarlos en las comisiones. En esa atapa del proceso descubrimos que hay temas que interesan a más de una comisión. Finalmente, aprendimos a trabajar con el concepto de transversalidad. En respuesta a esa transversalidad, hoy las cuatro comisiones existentes trabajamos colaborativamente y nos vinculamos con las distintas áreas del Municipio, que están a cargo de la gestión de cada temática. Actualmente, desde las comisiones, tratamos de responder a los diversos ejes de interés y recientemente hemos agregado Delta, Capacitación y Educación.”
Quisimos profundizar más en el horizonte del CCHT, en su proyección y alcance. Ante esta pregunta, el Padre Quijano nos dijo: “El Consejo Consultivo, tiene como único interés aportar a las políticas públicas que trasciendan y que duren en el tiempo, desde una mirada integradora de lo público y lo privado. Es un espacio de diálogo y de construcción de ciudadanía sobre valores esenciales que van más allá de una sala gestión.”
Además de esos valores, quisimos saber qué es sobre lo propio y específico que puede aportar a la gestión el CCHT. Ante este interrogante, nos dijo: “Yo creo que podemos aportar oxígeno, aire, miradas diversas… En definitiva, podemos aportar creatividad y libertad: imaginar cómo puede llegar a ser Tigre dentro de 30 años. Tenemos esa posibilidad de pensar ideas nuevas para el hábitat, el urbanismo, la educación, la producción, el desarrollo… Estamos achicando distancias para una ciudad inteligentemente conectada, integrada e integradora.”










