Vino Buenos Aires, el trabajo que nace de nuestra tierra

Por Luis Vivona*

Hoy reconocemos a quienes, con esfuerzo y pasión, hacen crecer nuevas industrias que representan trabajo genuino para nuestro País, y en este caso, nuestra Provincia. Entre ellas, la vitivinicultura bonaerense ocupa un lugar cada vez más importante.

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Detrás de cada botella hay hombres y mujeres que trabajan la tierra, que conocen los tiempos de la naturaleza, y las incertidumbres del clima. El trabajador vitivinícola no sólo cultiva uvas: cultiva identidad, arraigo y futuro.

En cada viñedo de Buenos Aires hay familias enteras comprometidas con una actividad que combina tradición, innovación y amor por lo que se hace. Hay pequeños y medianos productores que invierten, arriesgan y apuestan por su comunidad. Hay jóvenes que encuentran una salida laboral, técnicos que aportan conocimiento, emprendedores que impulsan el turismo y trabajadores que transforman el fruto de la tierra en valor agregado para toda la región.

La industria vitivinícola demuestra que cuando se acompaña al que produce, los resultados llegan. El vino bonaerense genera empleo directo e indirecto, mueve economías locales, fortalece la gastronomía, promueve el turismo y posiciona a nuestra Provincia en nuevos mercados.

Pero, sobre todo, nos recuerda una verdad simple y profunda: no hay desarrollo posible sin cultura del trabajo, sin esfuerzo compartido y sin personas dispuestas a poner el cuerpo para salir adelante.

Por eso fue tan importante que hayamos impulsado en la Legislatura Bonaerense la Ley de Promoción de la Actividad Vitivinícola, una herramienta pensada para acompañar a productores, bodegueros y emprendedores, fortalecer la inversión y abrir nuevas oportunidades para el sector.

En esa misma línea nació el libro Vino Buenos Aires, recientemente distinguido a nivel internacional, que puso en valor la historia, la calidad y el enorme potencial de una industria construida por trabajadores apasionados que honran nuestra tierra con su esfuerzo diario.

En este Día del Trabajador, debemos reconocer especialmente a los productores, a quienes hacen grande a la vitivinicultura bonaerense y a tantos sectores productivos que sostienen el empleo argentino.

Y también reafirmar una convicción: el gobierno nacional debe dejar de castigar la producción y el mercado interno, mientras la Provincia de Buenos Aires todavía tiene el desafío de profundizar y mejorar su mirada sobre estos sectores estratégicos, acompañando con más promoción, financiamiento, infraestructura y políticas públicas sostenidas.

*Luis Vivona – Diputado de la Provincia de Buenos Aires