El decanato de Tigre organizó por primera vez un Gesto Misionero conjunto entre todas las parroquias del distrito para celebrar el Día de Todos los Santos, con una jornada de fe, comunión y esperanza que culminó con una peregrinación al Templo Jubilar de la Inmaculada.
Desde temprano, fieles de distintas comunidades se reunieron en el playón del ferrocarril de Tigre, donde la música, las oraciones y las bendiciones marcaron una mañana de encuentro y celebración. A medida que los trenes llegaban, vecinos y visitantes se unían al gesto misionero, sorprendidos por la presencia de grupos que repartían estampas y compartían palabras de fe.
El obispo auxiliar de San Isidro, monseñor Raúl Pizarro, el párroco de Tigre, padre Cote Quijano, junto a sacerdotes, diáconos y cientos de fieles, acompañaron esta experiencia que buscó renovar el espíritu comunitario y llevar el mensaje del Evangelio a las calles.
Participaron las parroquias de la Inmaculada Concepción (Tigre Centro), San Francisco (Tigre Cazón), Nuestra Señora del Carmen (Benavídez), Nuestra Señora del Perpetuo Socorro (Rincón de Milberg) y Nuestra Señora de Carupá, además de las capillas de los distintos barrios. Fue una verdadera comunidad de comunidades que, bajo el lema “Peregrinos de la esperanza”, expresó su fe de manera unida y participativa.
La procesión final culminó con la misa en el Templo Jubilar de la Inmaculada, donde se celebró la Eucaristía del Día de Todos los Santos. En sus palabras, el padre Cote Quijano destacó: “Celebramos a quienes nos precedieron en la fe y nos señalaron el camino. La santidad no es perfección sin errores, sino la capacidad de levantarse mil veces porque el Reino de Dios urge al corazón”.
El encuentro concluyó con un mensaje de esperanza y compromiso: vivir la fe con









