Tigre: cierra la metalúrgica José Cascasi en Rincón de Milberg y deja a diez operarios sin empleo

La histórica firma José Cascasi y Cía S.A. comunicó el cese definitivo de sus operaciones en su planta de Rincón de Milberg, dejando sin su fuente de sustento a la totalidad del personal técnico y administrativo. El cierre de esta empresa, que prestaba servicios industriales a gigantes como YPF y el Grupo Techint, ocurre en medio de denuncias por atrasos salariales desde mediados del año pasado y una propuesta patronal de pagar solo el 50% de las indemnizaciones de ley en cuotas.

La decisión afecta de manera directa a diez operarios que permanecían en la planta, aunque la reducción del personal fue constante durante el último año. En su periodo de mayor actividad, la metalúrgica llegó a emplear a más de 50 trabajadores especializados en el sector naval e industrial.

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El conflicto laboral se profundizó en las últimas horas tras conocerse la oferta de la compañía para las desvinculaciones. Los empleados denunciaron que la firma pretende abonar la mitad de lo que marca la normativa vigente, lo que motivó un estado de alerta entre los trabajadores del sector en el distrito.

La crisis de la empresa no resultó un hecho repentino para quienes integraban la planta. Rodrigo Lescano, quien siguió de cerca el proceso, detalló que la situación venía deteriorándose de forma progresiva.

“No es algo repentino: los despidos se dieron a cuenta gotas durante el último tiempo. Desde junio del año pasado, además, la empresa venía atrasándose con el pago de salarios”, describió Lescano sobre el panorama previo al cierre definitivo de las instalaciones.

José Cascasi y Cía S.A. contaba con una trayectoria destacada como proveedora de insumos para sectores clave. En su listado de clientes figuraban empresas de la talla de Ford, Volkswagen, Sinopec, Degremont S.A. y el Parque de la Costa.

El escenario actual contrasta con las expectativas generadas a fines de 2024. En aquel momento, la empresa inauguró una moderna cabina de pintura en su predio de Tigre con el objetivo de expandir su capacidad productiva.

En aquel evento oficial participó el intendente Julio Zamora, quien entonces resaltó la importancia de la firma para el mercado laboral del partido. Durante la recorrida por las instalaciones, el jefe comunal valoró el crecimiento de la unidad productiva.

“Se trata de una empresa familiar que, a través de los años, se ha mantenido y sigue creciendo. Esta empresa contrata a muchos trabajadores de la ciudad”, expresó el intendente en aquella oportunidad, destacando el rol social de la inversión.

Sin embargo, a poco más de un año de aquella apuesta tecnológica, la realidad económica de la metalúrgica se revirtió por completo. Los trabajadores enfrentan ahora la incertidumbre de un plan de pagos fraccionado que consideran insuficiente ante la pérdida de sus puestos de trabajo.

Este cierre se inscribe en un marco de dificultades para las pequeñas y medianas empresas industriales que dependen de la cadena de valor de las grandes terminales automotrices y energéticas. La caída de la actividad y el aumento de los costos fijos aparecen como los factores determinantes que precipitaron el final de esta planta en Rincón de Milberg.