La banda presentará oficialmente su primer álbum de estudio el 22 de noviembre en Lucille. Sus doce canciones recorren los vínculos, la ansiedad contemporánea, la memoria colectiva y las contradicciones de la vida urbana.
La amistad, el amor, la salud mental y la búsqueda de identidad atraviesan Martes 30, el primer disco de Simulando un Vuelo. La obra, de producción independiente, reúne historias y personajes que comparten las tensiones de una época marcada por la hiperconectividad.
El proyecto comenzó en 2022, cuando el cantante y compositor Luí Soulé llegó al estudio La Válvula con canciones que buscaba desarrollar por fuera de su banda anterior, Los Dadá. Allí conoció a los hermanos Juan y Román Rojas, con quienes empezó a trabajar en las primeras composiciones.
En 2024 publicaron el single “Martes 30” y, al año siguiente, se incorporó Nahuel Santander en bajo, completando la formación actual.
Aunque las canciones nacieron con identidades propias, durante el proceso de trabajo comenzaron a revelar un universo compartido. “Martes 30 terminó convirtiéndose en un disco de historias urbanas”, explican sus integrantes.
“Abrigo” aborda el aislamiento y la necesidad de contención emocional; “Zapatillas” recupera la memoria de las víctimas de Cromañón y la cultura del rock; y “Superyo” explora la ansiedad contemporánea y el voyeurismo digital. Por su parte, “El Reloj” se vincula con Malvinas y las víctimas de la última dictadura militar. También aparecen referencias a la crisis de 2001, el desarraigo y la infancia.
En lo musical, el álbum combina rock alternativo, punk, pop, hard rock e indie latinoamericano, con teclados, violines, secuencias y distintas capas sonoras. “Nunca pensamos el disco desde un género específico, sino desde las canciones y las historias que queríamos contar”, señalan los músicos.
La presentación oficial será el 22 de noviembre en Lucille, donde la banda llevará al escenario las doce canciones y el universo artístico construido alrededor de Martes 30.
