El intendente de San Isidro, Ramón Lanús, participó este martes de una reunión junto al ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, y otros jefes comunales en Escobar, donde se debatió una reforma del marco normativo de seguridad en la provincia y la posibilidad de avanzar con policías municipales.
El encuentro se realizó en el edificio de la Secretaría de Seguridad de Escobar, en Garín, y tuvo como eje el inicio de un proceso de diálogo para actualizar la legislación vigente en materia de seguridad y fortalecer el rol de los municipios.
Tras la reunión, Lanús destacó la convocatoria realizada por el Gobierno provincial y valoró la posibilidad de avanzar en consensos entre intendentes de distintos espacios políticos.
“Valoramos que el Gobierno provincial, a través del Ministerio de Seguridad, haya convocado a una reunión a los intendentes que desde distintos espacios políticos venimos planteando una posición similar”, afirmó.
El jefe comunal sostuvo además que los municipios necesitan herramientas concretas para afrontar las demandas de seguridad y planteó la necesidad de avanzar en una ley específica.
“Hace tiempo que desde San Isidro venimos impulsando el tratamiento de una ley que habilite a los municipios grandes de la provincia a contar con una policía local con verdadera autonomía y responsabilidades claramente definidas”, señaló.
En ese sentido, Lanús remarcó que la discusión apunta a institucionalizar estructuras que, según indicó, ya funcionan en muchos municipios bonaerenses.
“No se trata de una aspiración abstracta, sino de la necesidad de disponer de herramientas reales para convalidar algo que ya está ocurriendo y responder, con eficacia, a la demanda de seguridad de nuestros vecinos”, sostuvo.
Durante el encuentro, el intendente también explicó el modelo de seguridad que impulsa San Isidro y planteó la necesidad de fortalecer legalmente la Patrulla Municipal.
“Queremos una Policía Municipal con unidad de mando bajo la autoridad directa del Intendente, plena autonomía funcional y facultades disciplinarias propias”, expresó.
Además, pidió que los agentes municipales cuenten con reconocimiento legal específico y facultades acordes a las tareas que desempeñan.
“Planteamos que los oficiales municipales tengan verdadero estatuto policial, incluyendo la facultad de portar armas de fuego”, agregó.
Lanús también consideró que cualquier descentralización de funciones debe estar acompañada por recursos provinciales y un marco legal sólido.
“Necesitamos una policía local con poder efectivo y responsabilidad definida. Esa descentralización de responsabilidades también debe venir con recursos provinciales”, afirmó.
Finalmente, destacó las inversiones que el municipio viene realizando en materia de prevención y monitoreo urbano. Según detalló, San Isidro cuenta actualmente con una Patrulla Municipal en expansión con más de 300 oficiales, un sistema proyectado de 2.910 cámaras de videovigilancia y 200 lectoras de patentes para reforzar el control de accesos al distrito.
“Creemos en un modelo integral, donde fuerzas nacionales, provinciales y municipales trabajen de manera coordinada con responsabilidades claras”, concluyó.










