San Isidro: el acuerdo entre Lanús y el espacio de Kicillof detrás del bono por $30.000 millones

San Isidro logró colocar $30.000 millones en bonos para financiar obra pública y concretó una operación inédita para un municipio bonaerense. Para llegar a la emisión, el gobierno de Ramón Lanús necesitó autorizaciones de Provincia y Nación, pero también un acuerdo político en el Concejo Deliberante donde resultó clave el acompañamiento del Movimiento Derecho al Futuro, el espacio que conduce Axel Kicillof.

San Isidro consiguió emitir deuda por $30.000 millones para financiar obras públicas, una herramienta que otros municipios bonaerenses intentaron utilizar sin conseguir completar el proceso.

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La operación atravesó distintas instancias administrativas y políticas. El Municipio necesitaba las autorizaciones correspondientes de Provincia y Nación y también conseguir los votos necesarios en el Concejo Deliberante.

Y es justamente ahí donde aparece uno de los datos políticos detrás de la emisión: un intendente del PRO como Ramón Lanús necesitó del acompañamiento del espacio político de Axel Kicillof para avanzar con el endeudamiento.

La primera autorización llegó desde el gobierno bonaerense y, posteriormente, la discusión se trasladó al Concejo Deliberante de San Isidro.

Un primer intento no consiguió reunir los votos necesarios. Finalmente, el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), espacio referenciado en Kicillof, acompañó la autorización.

La concejala Manuela Schuppisser justificó la decisión por “responsabilidad institucional”, aunque dejó en claro que el respaldo “no es un cheque en blanco” para la administración municipal.

El sector reclamó que una parte de los $30.000 millones se destine prioritariamente a los barrios populares y planteó una serie de obras concretas, entre ellas trabajos hidráulicos en La Cava, extensión de redes de agua y cloacas, infraestructura eléctrica, vivienda y mejoras en centros de salud y establecimientos educativos.

También pidió que el Ejecutivo presente informes trimestrales ante el Concejo Deliberante para controlar el destino de los fondos.

Superada la instancia política, el Municipio enfrentó el desafío de colocar efectivamente el bono entre inversores. El área de Hacienda venía trabajando desde hacía aproximadamente tres meses en reuniones para presentar la operación.

Ramón Lanús y funcionarios municipales también mantuvieron encuentros con empresarios y referentes del sector privado para avanzar con la colocación.

Finalmente, la emisión consiguió avanzar en un contexto económico en el que existían interrogantes sobre la respuesta que tendría el mercado frente a una colocación de deuda municipal.

Los $30.000 millones estarán destinados a distintas obras de infraestructura, entre ellas la segunda etapa del Corredor Rolón, trabajos hidráulicos en La Cava, intervención de calles y plazas e integración urbana del Barrio Ferroviario.

La operación deja además una fotografía política particular: Lanús consiguió una herramienta financiera inédita para un municipio bonaerense con la autorización del gobierno de Kicillof y el acompañamiento de un sector del peronismo local.

En un escenario marcado por la polarización entre oficialismo y oposición, el financiamiento de San Isidro terminó dependiendo de un acuerdo que atravesó esa división política.