El dirigente advirtió sobre la caída de la actividad económica, reclamó reglas claras, mayor transparencia y llamó a dejar la confrontación para reconstruir la confianza social.
Diego Olivo analizó la situación actual de la Argentina y aseguró que el país necesita cambiar el enfoque con el que se vienen tomando decisiones. “Basta de números, hay que volver a poner a las personas en el centro”, afirmó.
En ese sentido, describió un escenario marcado por la caída del consumo, la dificultad de los trabajadores para llegar a fin de mes y el esfuerzo creciente de las pymes para sostener su actividad. Según planteó, hoy conviven sectores que no logran cubrir sus necesidades básicas con empresas que tampoco pueden sostenerse.
“Sin producción no hay trabajo, y sin trabajo no hay economía que funcione”, sostuvo.
Para Olivo, la salida no pasa por enfrentar sectores, sino por recuperar la actividad económica real. En ese marco, planteó la necesidad de volver a producir y generar valor dentro del país. “Cuando exportamos materia prima, el trabajo se va; cuando producimos en el país, el trabajo queda en Argentina”, explicó.
El dirigente también hizo hincapié en la importancia de evitar posiciones extremas. Recordó que el cierre total de la economía generó distorsiones, mientras que una apertura sin control afectó a muchas industrias. “El camino no es un extremo ni el otro. Es el equilibrio”, señaló.
En relación al rol del Estado, consideró que debe acompañar al sector productivo, generar previsibilidad y establecer reglas claras. Sin embargo, advirtió que las medidas deben tener impacto concreto. “Si el Estado mejora las condiciones, eso tiene que verse en la realidad. Si no se refleja en precios, en actividad o en empleo, no sirve”, indicó.
Olivo también hizo especial hincapié en la necesidad de avanzar en materia de transparencia. En ese sentido, sostuvo que el problema no es la falta de herramientas, sino la falta de decisión para aplicarlas.
“Las leyes están, los mecanismos están, pero muchas veces no se usan o no se cumplen. Y eso es lo que genera desconfianza”, afirmó.
Para el dirigente, hoy existen las condiciones para garantizar mayor claridad en la gestión, pero es necesario dar un paso más. “Es momento de empezar a aplicar lo que ya existe y avanzar en trazabilidad real, para que cada decisión y cada recurso puedan ser seguidos y entendidos por la gente”, señaló.
“La gente no quiere discursos, quiere saber qué se hace con lo que aporta”, agregó.
En ese marco, también se refirió a la inseguridad y la definió como una de las principales preocupaciones actuales. Según expresó, no se trata solo de estadísticas, sino de una realidad cotidiana. “No puede ser que alguien tenga miedo de salir a la calle o de volver a su casa”, sostuvo.
Para Olivo, la seguridad debe abordarse de manera integral, con prevención, control y decisión política. “La gente necesita trabajar, vivir tranquila y sentirse protegida. Eso también es parte de poner a las personas en el centro”, indicó.
En el plano político, llamó a dejar atrás la confrontación. “La gente está cansada de la pelea. No quiere ver quién tiene razón, quiere ver quién resuelve”, expresó.
Al referirse a los liderazgos, señaló que el país necesita personas con capacidad de escuchar y de trabajar en equipo. En ese contexto, mencionó a Dante Gebel y destacó su recorrido y su conocimiento de la realidad social en distintos puntos del país.
“Hay personas que no vienen de la política tradicional y que pueden aportar una mirada distinta. Mucha gente todavía no las conoce, pero tienen un vínculo real con la gente”, sostuvo.
En esa misma línea, remarcó que detrás de esa forma de pensar existe un equipo de trabajo que viene impulsando estos valores. En ese sentido, hizo referencia a Conciliación Argentina, espacio desde el cual distintos referentes vienen promoviendo una mirada basada en el diálogo, el encuentro y la construcción colectiva.
“Hay muchas personas trabajando en esta línea, como Brey, Bonomo y otros referentes que entienden que la Argentina necesita menos confrontación y más acuerdos”, expresó.
No obstante, subrayó que el desafío no pasa por una figura individual, sino por la construcción de equipos sólidos. “La Argentina no necesita una persona sola, necesita equipos con valores, capacidad y decisión para hacer que las cosas funcionen”, afirmó.
Finalmente, Olivo convocó a todos los sectores a sumarse a espacios de diálogo y construcción colectiva, en línea con una forma de trabajo basada en la conciliación y el encuentro entre distintas miradas.
“Este no es un momento para dividir, es un momento para construir entre todos”, concluyó.
