El exdirector nacional de Planificación y Desarrollo Turístico y referente en turismo del Frente Renovador, Sergio Castro, sostuvo que el principal desafío del sector ya no pasa por la cantidad de turistas sino por la pérdida de competitividad y rentabilidad de la actividad.
Castro analizó la situación que atraviesa el turismo argentino y señaló que el contexto local contrasta con el crecimiento que registra la actividad a nivel mundial.
“Mientras el mundo celebra récords históricos de viajeros y contribuciones billonarias al PBI global, la industria turística argentina atraviesa una encrucijada estructural”, afirmó. Y agregó: “Treinta meses de costos disparados, rentabilidad destruida y demanda deprimida conviven con una discusión oficial centrada en pasajeros transportados y ocupación hotelera”.
El exfuncionario consideró que la actividad atraviesa una situación crítica y sostuvo que el objetivo inmediato del sector es sostenerse. “La industria turística vive un infierno encantador: 30 meses de costos por las nubes y rentabilidad destruida”, expresó, al advertir que el desafío es atravesar la temporada sin que continúen los cierres de empresas y la pérdida de puestos de trabajo.
Castro también cuestionó que el debate público se concentre en indicadores como la ocupación hotelera o la cantidad de pasajeros transportados. A su entender, el foco debería estar puesto en la rentabilidad de las empresas.
“Una actividad que pierde márgenes, inversión y competitividad difícilmente pueda sostener empleo de calidad”, sostuvo.
Además, señaló que la pérdida de competitividad afecta tanto a las empresas como a los turistas. Según explicó, mientras los prestadores enfrentan un fuerte incremento de los costos operativos, las familias reducen la cantidad de viajes, acortan las estadías y disminuyen el gasto destinado al turismo, con impacto directo en las economías regionales.
Como alternativa, el referente del Frente Renovador planteó la necesidad de impulsar una política turística de largo plazo basada en el trabajo conjunto entre el Estado, el sector privado, los trabajadores y las universidades. Entre las medidas propuestas mencionó incentivos para la demanda, alivio financiero para las empresas y acciones orientadas a reducir los costos que enfrenta la actividad.
“El turismo argentino necesita menos cuento y más estrategia, y volver a ser una de las turbinas de la economía en beneficio de la comunidad en cada rincón del país”, concluyó.
