El Ministerio de Transporte de PBA, encabezado por Martín Marinucci, oficializó el Plan Estratégico Provincial de Educación y Concientización Vial. La iniciativa se desarrollará junto con la Dirección General de Cultura y Educación y contempla formación para estudiantes, docentes, agentes públicos y distintos sectores de la comunidad.
La propuesta busca integrar programas de enseñanza y prevención para promover hábitos responsables en la vía pública. Las instituciones educativas tendrán un papel central, con contenidos para los distintos niveles y acciones de formación docente.
El plan también prevé la articulación entre organismos provinciales, municipios, escuelas y organizaciones de la sociedad civil para abordar el respeto de las normas y la convivencia en el espacio público.
“La educación vial es fundamental para construir una sociedad más responsable. Queremos que nuestros chicos y chicas aprendan desde la escuela la importancia de respetar las normas, cuidar al otro y entender que cada decisión que tomamos en la vía pública puede salvar una vida”, expresó Marinucci.
El ministro sostuvo que la prevención requiere un trabajo compartido y señaló que las capacitaciones forman parte de las acciones provinciales para reducir los riesgos en calles y rutas.
Por su parte, la directora general de Cultura y Educación, Flavia Terigi, destacó el aporte que puede realizar el sistema educativo a través del conocimiento de las normas y la reflexión sobre las responsabilidades de quienes circulan por el espacio público.
“La participación de la DGCyE en el desarrollo de este plan estratégico permite fortalecer la articulación con el Ministerio de Transporte mediante la formulación de propuestas de enseñanza para los distintos niveles educativos y acciones de formación docente”, explicó.
Desde Transporte indicaron que la iniciativa se vincula con las actividades de prevención que el organismo desarrolla junto a Estrellas Amarillas, Madres del Dolor y referentes de la seguridad vial, entre ellos Viviam Perrone.
El objetivo es incorporar la educación vial como una práctica sostenida de formación y prevención, con participación de las escuelas y de la comunidad.
