Jorge Ferraresi admitió que no ve consensos legislativos para habilitar nuevas reelecciones de intendentes bonaerenses y propuso que quienes no puedan renovar sus mandatos compitan por bancas provinciales o nacionales. En Bonaerense en Off, Martín Szmukler analizó el alcance de esa definición: además de resolver las sucesiones municipales, el peronismo podría enfrentar una nueva disputa por los lugares en las listas de 2027.
Las declaraciones de Ferraresi en Mar del Plata pusieron en público una dificultad que atraviesa el armado bonaerense: el respaldo de Axel Kicillof a modificar los límites a las reelecciones todavía no alcanza para conseguir los votos necesarios en la Legislatura.
“La provincia le cuesta conseguir consensos legislativos, entonces ante la falta de consensos legislativos probablemente todo sea como está”, sostuvo el dirigente durante una entrevista.
Su diagnóstico abarcó la reforma electoral en general. Ferraresi consideró que, sin acuerdos, podrían mantenerse las reglas actuales y señaló que el gobernador cuenta con facultades para sostener las primarias y definir el calendario electoral.
Al explicar por qué no espera avances sobre las reelecciones, fue más allá de la falta de votos: “No veo los ámbitos donde se discuten, no veo los actores que estén trabajando en que eso suceda”.
Desde Gobernación, consultados para la columna, ratificaron que Kicillof está de acuerdo con modificar la ley y que buscaron alternativas para avanzar. Coincidieron, sin embargo, en el obstáculo central: faltan consensos para aprobarla.
Ferraresi planteó que los jefes comunales deberían empezar a preparar sus sucesiones, sin depender de una eventual modificación. Y presentó una alternativa para quienes no puedan volver a competir en sus municipios: trasladar su experiencia ejecutiva a los cuerpos legislativos.
“Me parece una oportunidad que los intendentes ocupen los lugares de diputados, senadores en las secciones electorales”, afirmó. También mencionó las candidaturas a diputados nacionales como una posibilidad.
El argumento fue la experiencia de gestión. Según explicó, los intendentes están acostumbrados a resolver problemas concretos con recursos limitados y podrían aportar esa mirada a la elaboración de leyes.
En Bonaerense en Off, la lectura sumó otra dimensión: si los intendentes pasan a competir por bancas, los lugares legislativos también entran en discusión. La salida que Ferraresi presenta como una oportunidad implica negociar quién sucede a cada jefe comunal y qué espacio encuentra después en las listas.
Ese movimiento podría modificar el equilibrio entre los sectores del peronismo. En particular, abriría una discusión con La Cámpora y otras agrupaciones con presencia legislativa. Se trata de una interpretación política de sus declaraciones: Ferraresi no señaló a La Cámpora como responsable del bloqueo ni identificó a un sector en particular.
La eventual incorporación de intendentes a las listas nacionales también tendría una consecuencia electoral: les daría un interés directo en esa campaña, especialmente si las elecciones municipales y nacionales se realizan en fechas diferentes.
Por ahora, Ferraresi puso sobre la mesa un escenario para empezar a trabajar: preparar candidatos municipales y considerar destinos legislativos para quienes no puedan renovar. Si la reforma sigue trabada, ambas negociaciones quedarán conectadas en el armado de 2027.
