Pensar en la noche de los lapices es pensar en pibes y pibas, militantes, llenos de proyectos e ideales y con la firme convicción de transformar la realidad, también, es pensar en un Estado que debía velar por sus derechos pero en cambio les robo su libertad y sus sueños de una patria mas justa.
Creyeron que cortando las flores iban a poder detener la inevitable primavera y no pudieron, mas temprano que tarde miles de jóvenes se sumaron a la militancia política y social con el deseo de querer cambiarlo todo, es por eso que quienes creemos que el mejor lugar para los jóvenes es la política tenemos la certeza de que la mejor forma de recordar a los compañeros y compañeras que dieron su vida es seguir bregando, en este día y cada día, por la memoria, la verdad y la justicia, ya que hasta el día de hoy el juicio por el centro clandestino, el pozo de Banfield, sigue siendo postergado.
En un país en el cual nuestro presidente nos manda a dormir y en el cual todos los días se vulneran nuestros derechos, los pibes estamos mas despiertos que nunca, luchando para que no nos ajusten los sueños, ni nos quiten nuestros derechos adquiridos y preparandonos para conquistar los que todavía faltan, celebramos la militancia juvenil mas que nunca, organizandonos en los centro de estudiantes, en las escuelas, en la universidad, en las unidades básicas, en los clubes y en cada barrio.
Por todo esto los jóvenes salimos a las calles a reivindicar esta lucha y gritar : Nunca mas, los lápices siguen escribiendo!
Por Macarena Guzmán, militante de la Juventud Peronista de la Provincia de Buenos Aires. Estudiante de la licenciatura de Trabajo Social, UNLu










