Nuestra bandera como símbolo de unión

Cuando inicié mi gestión como presidente de Trenes Argentinos allá por enero de 2020, asumí que uno de los pilares más importantes de nuestra gestión, sería el de unir a los argentinos y argentinas a través del tren.

Nuestra bandera y nuestros Trenes Argentinos como símbolo de esa unión que necesitamos. Y fue así que con el entonces ministro Mario Meoni, trabajamos firmemente en restablecer los ramales ferroviarios, devolviendo el rol social que históricamente tuvieron en nuestro país.

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El trabajo que tenemos por delante es mucho. En 1948, cuando se estatizaron los trenes, teníamos 47.500 kilómetros de vías, ahora quedan solo 4.300 para el servicio de pasajeros. En los últimos años se cerraron 12 ramales por cuestiones políticas u operativas.

Estoy convencido que el tren forma parte de nuestras raíces y nuestra historia, que cada pueblo de nuestro país tuvo su crecimiento y fortalecimiento gracias a él. Es por ello que recuperar los servicios es la premisa de este estado que está presente y que tiene como bandera el desarrollo de los pueblos del interior. El tren nos une.

Y lo comprobamos. El 25 de enero pasado recuperamos el servicio que une General Guido con Divisadero de Pinamar; que desde 2015 no funcionaba. El 29 de marzo restablecimos un tren que no circulaba desde hace 29 años entre Neuquen y Plottier o en Serodino, Santa Fe, donde el tren volvió a parar después de 33 años. En todos ellos, la bandera fue protagonista.

Ver la emoción de cada persona saliendo a su vereda, acercándose a saludar la vuelta del tren con los colores azul y blanco de nuestra enseña, y con lágrimas en los ojos, nos mostró que este es el camino, y la importancia del ferrocarril en esos lugares, porque donde dejó de llegar, los pueblos se desvanecieron.

Hoy junto al ministro, Alexis Guerrera trabajamos con el objetivo de continuar este trabajo de unir a nuestros pueblos y brindar un servicio público esencial persiguiendo en nuestras acciones una rentabilidad social, no económica.

En esto trabajamos: estamos a punto de extender los trenes regionales de Salta hasta Campo Quijano, después de 50 años sin funcionar, o en el Tren de las Sierras donde el servicio llegará hasta Valle Hermoso; o en el caso del Belgrano Sur que pronto que llegará hasta Marcos Paz y Navarro después de años sin funcionar.

Trabajamos para que el servicio entrerriano llegue a La Picada, el metropolitano a Córdoba, el Tren del Valle se extienda a Senillosa en Neuquén y a General Roca en Río Negro.

En Buenos Aires hacemos las tareas para recuperar los servicios a Tandil, Bahía Blanca (vía Pringles), Vagues, San Antonio de Areco, Carlos Casares y Pehuajó. En Santa Fe, a Rufino y los regionales de Rosario y extender el internacional Posadas-Encarnación hasta Garupá.

Hacemos todo esto con un objetivo claro: que el tren sea la bandera que nos permita lograr una Argentina más justa e igualitaria. Porque la patria nos une, el tren nos une y nuestra bandera nos une.

Por Martín Marinucci, presidente de Trenes Argentinos