La Biblia: Los Hechos de los Apóstoles

Columnas y Opiniones 06 de septiembre de 2019 Por
Septiembre es el mes de La Biblia y es la oportunidad de volver a profundizar la Palabra de Dios..La vivencia de los primeros cristianos.
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Para los cristianos La Biblia es la memoria de lo que vivió y enseño Jesucristo. Y como después de resucitar envió a sus discípulos y discípulas a anunciar la Buena Noticia del Amor de Dios, la Vida y la Liberación.

En el Nuevo Testamento hay cuatro tipos de libros: hay cuatro Evangelios que nos trasmiten la memoria que la Iglesia tuvo de Jesús, su vida y enseñanzas; hay veintiún Cartas de algunos apóstoles y sus discípulos que cuentan lo que vivieron los primeros cristianos; hay un Apocalipsis que es un tipo de literatura que habla del mundo futuro para alentar a los cristianos que sufren la persecución… y hay un libro llamado Hechos de los Apóstoles que relata todo lo que vivió la Iglesia desde que Jesús la envió hasta que llego misionando a Roma. Quiero invitarlos a conocer este libro de La Biblia que pocas veces leemos detenidamente. Estoy hablando de Los Hechos de los Apóstoles.

La vida de Jesús tuvo distintas etapas, la Iglesia también tiene un nacimiento, una vida oculta, épocas misioneras, conflictos y crisis, sufre persecuciones, da testimonio y resucita. En los Hechos de los Apóstoles vemos que la Iglesia vivió seis etapas: 1ra. etapa  LA IGLESIA NACIENTE, como la fundó Jesucristo. 2da. etapa  COMIENZOS APOSTOLICOS, como salió a misionar. 3ra. etapa  CONFLICTOS EN LA IGLESIA, como se organizó. 4ta. etapa  PROGRESO DE LA IGLESIA, como creció unida. 5ta. etapa  IGLESIA PERSEGUIDA Y MARTIR, como sufrió. 6ta. etapa  IGLESIA RESUCITADA, como se renovó siempre.

Jesús resucita y envía a la Iglesia a cumplir su misión. Por un momento los Apóstoles, los discípulos y las mujeres que seguían a Jesús se quedan paralizados mirando al cielo, pero luego recuerdan las promesas del Padre y el mandato de Jesús y vuelven al lugar de reunión (Hech.1,13-14). Ahí es el manantial, el inicio, porque la comunidad reunida es fortalecida por el Espíritu Santo y sale a misionar (Hech.2,3).

A ejemplo de Jesús las comunidades hacen mucha oración (Hech.2,42). También por medio de gestos y palabras, del testimonio y la predicación, anuncian la muerte y resurrección de Jesús. Hacen obras, servicios y milagros como señales de la presencia viva de Cristo Resucitado. Los primeros misioneros (apóstoles y diáconos) salen de Jerusalén y van a pueblos de Judea, Galilea y Samaria. Esta etapa de la Iglesia es de grandes multitudes y de éxitos gozosos.

El cristianismo es un nuevo camino que presenta varias posibilidades: continuar el antiguo camino de los judíos con sus prácticas; abandonar todo y aceptar a los paganos; lograr integrar lo nuevo con lo antiguo; abrirse a todos los pueblos. Esta novedad generó discusiones. Los apóstoles y los primeros cristianos tenían diferentes opiniones de cómo debían relacionarse con los paganos. La Iglesia vivió un momento de conflicto, tenía que elegir: o quedarse con la Ley de Moisés y exigir la circuncisión, o continuar el camino con la novedad que trajo Jesús (Hech.10,44-48). Cómo avanzar entonces?. La Iglesia encuentra soluciones reuniéndose los representantes a dialogar. Hacen el Primer Concilio de Jerusalén para discutir basados en una fe común pero con visiones diferentes (Hech.15,1-6), buscan soluciones y acuerdos. El ambiente es de oración, comunión y participación. La decisión tomada abre el camino a los paganos. El Espíritu Santo les confirma su opción y su compromiso (Hech.15,28).

La Iglesia busca con decisión cumplir la voluntad del Padre, el proyecto que anuncio Jesús, implantar el Reino de Dios entre los hombres, defender la vida, en especial la de los más débiles , luchando contra los poderes egoístas y los proyectos de muerte. Por eso se enfrentará al poder religioso concentrado en Jerusalén (los fariseos, la Ley y el Templo) y el poder político (el Imperio Romano). En la Iglesia primitiva vemos a los cristianos decidido y entregados hasta la muerte por el nombre de Jesús (Hech.21,13) y capaces de dar testimonio del nuevo camino frente a los judíos y los romanos (Hech.25,9-12)

Las obras que hace la primera comunidad le van a traer persecuciones desde el comienzo del camino: los apóstoles son encarcelados (Hech.4,3), los amenazan (Hech.4,17) y quieren hacerlos callar (Hech.4,18), los azotaron y torturaron (5,40-41), los asesinaron a pedradas (Hech.7,59-60), sufrieron golpes (Hech.14,19), desprecios (Hech.13,50) e insultos (Hech.13,45) por causa del nombre de Jesús y por dar testimonio de El con sus vidas

Los primeros cristianos contaron siempre con la fuerza que venía de Dios. El Espíritu Santo consuela los corazones de la Iglesia, confirma su misión (Hech.13,2-3), la congrega y la hace crecer (Hech.15,7-9), pone en sus bocas las palabras para anunciar a Jesús (Hech.4,8-10), hace milagros por medio de ellos (Hech.9,17-18), los guía al tomar decisiones (Hech.16,6-10), los fortalece en las persecuciones (Hech.4,29-31), los salva de la cárcel (Hech.5,17-21) y los hace fuertes para dar la vida por Cristo (Hech.7,54-60). El Espíritu Santo resucita a la Iglesia, la libera de los conflictos, la reconcilia, la une en comunión, la hace instrumento para sembrar el Reino de Dios, afirma sus pasos en el CAMINO de Jesús.

Hoy los cristianos vivimos esa misma aventura de hacer presente a Jesús en el mundo de hoy tal como lo hicieron los primeros cristianos entrando en dialogo con la cultura de cada pueblo, trabajando por hacer realidad el Reino de Dios aun con persecuciones y dando la vida, tal como está relatado en Los Hechos de los Apóstoles.

 

Por Padre Néstor Cruz García - Teléfono: 1165249109

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