Por Sandra De Boeuf*
En este Día de la Mujer quiero detenerme a reflexionar en primera persona sobre lo que significa para mí ser mujer en este tiempo de la historia.
Creo profundamente en la libertad de elegir nuestro propio camino. Elegir cómo desarrollarnos, cómo formar nuestra familia, cómo ejercer nuestra vocación, cómo participar en la vida pública. Pero también creo que la libertad no es liviana: implica responsabilidad, compromiso y coherencia entre lo que decimos y lo que hacemos.
Como mujeres tenemos un rol fundamental en la formación de las próximas generaciones. Tenemos la posibilidad —y el desafío— de educar a nuestros hijos en libertad, con valores, con respeto, con pensamiento crítico y con la convicción de que pueden construir su propio destino. Esa tarea cotidiana, muchas veces silenciosa, es profundamente transformadora.
Siento que estamos viviendo un capítulo importante de nuestra historia. Un momento en el que no buscamos levantar banderas de enfrentamiento, sino de reconstrucción. Un tiempo que nos invita a asumir responsabilidades y a trabajar con madurez para dejar algo mejor que lo que recibimos.
Quiero ser parte de una generación que le deje a sus nietos un país más libre, más ordenado y más justo. Una sociedad donde el esfuerzo sea valorado, donde la ley sea igual para todos y donde cada persona pueda desarrollarse sin trabas innecesarias.
Una Argentina justa, libre y soberana, como la soñaron nuestros próceres, como la soñaron nuestros abuelos y nuestros padres, y como la sueño y la elijo cada día para mis hijos y para mis nietos.
*Sandra De Boeuf – Secretaria de Desarrollo Institucional HCD Escobar y Referente LLA Escobar
