Miles de personas participaron de la segunda edición de la Feria de Industrias Culturales y Creativas. El encuentro reunió a más de 400 artistas y 300 emprendedores locales durante dos jornadas.
La segunda edición de la Feria de Industrias Culturales y Creativas (FRICC) reunió este fin de semana a miles de personas en Ituzaingó Sur, con una programación que incluyó música, charlas, talleres, espectáculos y actividades para emprendedores.
La propuesta organizada por el Municipio se desarrolló simultáneamente en cinco espacios: la Plaza San Martín, Muddy’s Club, Casa Sonora, el Teatro Gran Ituzaingó y el recinto del Concejo Deliberante.
Durante las dos jornadas se realizaron 16 charlas encabezadas por 32 referentes de las industrias culturales, entre ellos Carlos Rottemberg, Miss Bolivia y Osqui Guzmán. Además, más de 400 artistas se presentaron en el escenario principal instalado en la Plaza San Martín.
Uno de los momentos destacados ocurrió el sábado, cuando Moria Casán subió al escenario después del desfile “MiModa Impulsa”. La artista se autoproclamó madrina de la FRICC y habló sobre la importancia del desarrollo cultural regional.
Al finalizar su presentación, el intendente Pablo Descalzo le entregó el decreto que la reconoce como Ciudadana Ilustre de Ituzaingó.
La feria también contó con rondas de vinculación de las que participaron 100 artesanos, artistas, emprendedores culturales, representantes de empresas e instituciones. El objetivo fue generar contactos y promover proyectos conjuntos dentro del sector.
Otros 300 emprendedores locales participaron de la feria artesanal, donde pudieron exhibir y comercializar sus productos.
Durante el encuentro, Descalzo destacó la necesidad de generar oportunidades laborales para quienes integran las industrias culturales.
“En este contexto, donde el Gobierno Nacional no acompaña a las industrias culturales, es fundamental generar espacios de articulación que les permitan a las y los artistas ampliar sus posibilidades de trabajo”, afirmó el intendente.
Y agregó: “La cultura, más allá de ser algo que nos permite encontrarnos y conectarnos, también debe ser una fuente de ingresos para quienes viven y trabajan de ello”.










