Por Walter Piriz*
En este Día del Trabajador quiero saludar a quienes todos los días sostienen este país con su esfuerzo y también a los compañeros que están sin trabajo, que se ven afectados directamente por las políticas que impulsa sin ningún tipo de vergüenza Javier Milei.
Porque la realidad que veo tiene responsables. Las decisiones económicas del gobierno de Javier Milei están achicando la producción y dejando a muchos compatriotas afuera, tirandolos por la ventana del sistema y somos los trabajadores, las trabajadoras y nuestras familias quienes sufrimos en carne propia esas consecuencias. Hoy vivimos en carne propia un gobierno que administra para un grupo concentrado que cada vez se vuelve más rico, mientras nosotros, viéndola pasar, no sabemos cómo llegar al día 20.
Se ha dicho que sin libertad no puede haber justicia social, y yo respondo que sin justicia social no puede haber libertad
Las sabias palabras de Juan Domingo Perón están más vigentes que nunca. Los trabajadores debido al desempleo y el endeudamiento no podemos hacer frente a alquileres alquileres carísimos y salarios obligadamente pisados por el gobierno.
Con alquileres imposibles y sueldos que no alcanzan producto de la pérdida del poder adquisitivo, la apertura indiscriminada de importaciones y la falta de políticas productivas cada vez más compañeros se endeudan para comer, no para progresar. Y ahí es donde siento que se rompe algo más profundo: la idea de que el esfuerzo permite vivir mejor que la generación anterior.
Frente a esto, tengo una convicción profunda: nadie se salva solo, pero juntos somos mucho más fuertes de lo que nos quieren hacer creer. También sé que buscan algo más: que bajemos los brazos, que dudemos de nosotros mismos, que perdamos la confianza.
Pero nuestra historia dice lo contrario. Cada vez que intentaron bajarnos la autoestima, supimos levantarnos, encontrarnos y salir adelante. No dejemos que nos roben el orgullo de ser argentinos, de ser parte de un pueblo trabajador con historia de lucha. Por eso creo que este es el momento de volver a confiar en lo que somos capaces de hacer como trabajadores, de abrir las puertas a los jóvenes y de reconstruir una voz colectiva con esperanza y fuerza. Porque no se trata solo de resistir: tenemos que estar juntos y organizados, podemos transformar nuestro presente y recuperar el futuro.
Ciudades industriales como Campana mi querida ciudad, vemos como cuando una fábrica frena, no cae solo un obrero, cae toda la comunidad. El almacenero no vende, el medico no atiende, el chofer ya no tiene viajes, se paralizan las pymes, cae el consumo. Y sin embargo, nos quieren hacer creer que el problema son los derechos laborales.
Yo no lo creo. El problema de nuestra Argentina ahora es el modelo de Milei, un modelo político y económico que abre importaciones, abandona la producción y deja sin crédito a quienes trabajan. Porque sencillamente no les importamos en lo más mínimo.
Hoy, incluso tener una casa propia es imposible. Y para mí, recuperar ese horizonte también es parte de la pelea, recuperar esos sueños que solo eran posibles. Pero hay algo que no se perdió: la capacidad de luchar. La historia argentina lo demuestra una y otra vez. Cuando el trabajo estuvo en el centro, los trabajadores organizados y una política de redistribución de la riqueza, hubo crecimiento y dignidad.
Porque incluso en los momentos más duros, no dejamos de luchar ni bajamos los brazos, No bajemos los brazos, no dejemos que nos arrebaten nuestros sueños hagamoslo por nosotros y por el futuro de los que vienen.
Ahí está, para mí, la esperanza.
Si el Presente es de un pueblo unido, luchando y organizado, el futuro es nuestro!!!
Feliz día para todos y para todas
*Walter Piriz – Secretario Adjunto UOM Campana-Zarate










