Hace 75 años el subsuelo de la Patria se sublevaba. Rompiendo las limitaciones que el poder imponía, los trabajadores, los cabecita negra, salieron a rescatar a su líder.
Mujeres y hombres se unieron con la firme determinación de terminar con décadas de explotación e injusticias. Llegaba el momento en Argentina en el que los sectores trabajadores pasarían a ser protagonistas de la historia.
Rescatar a Perón detenido en la Isla Martín García era el objetivo y el mensaje de que a partir de ese momento nada sería igual en la Argentina.
Habían encontrado en el joven Coronel alguien que los escuchaba, los entendía, se hacía carne de sus problemas y les daba soluciones.
El gran protagonista del 17 de octubre fue el Pueblo que mostró su determinación y en esa memorable jornada escribió una de las mas épicas páginas de nuestra historia.
La gloriosa gesta no debe recordarse con melancolía sino con alegría y compromiso. Esa generación que hizo el 17 y posibilitó el 24 de febrero posterior, permitió que nuestra Nación conociera la justicia social, que los trabajadores adquirieran derechos, sus hijos pudieran estudiar, las mujeres obtuvieran el derecho al voto y sean protagonistas como nunca antes, que los niños fueran amados y cuidados; un proyecto que le permitió a los ancianos en los últimos años de sus vidas no se sientan desamparados, que la industria nacional se vigorizara, la ciencia y la tecnología no fuera algo lejano, que llegaba como valor agregado desde las grandes potencias para generarse en nuestro país.
Ese sueño interrumpido y destruido por las dictaduras que llegaron a partir de 1955 y ferozmente atacado por los poderes concentrados de adentro y afuera, que necesitan volver a la Argentina previa a Perón, nos obliga a trabajar firmemente.
Ante el sublime respeto y admiración por esa generación, debemos comprender el momento histórico que hoy vivimos y poner los mayores esfuerzos en concebir un proyecto de país, que permita la plena realización de todos los que habitan esta tierra maravillosa.
Ellos, los héroes del 17 son nuestro maestros, el concepto de comunidad organizada, la revalorización del ser humano, la cultura del trabajo, el cuidado del ambiente, la solidaridad, el abrazo fraterno a la diversidad y el diálogo son el camino.
Por Fernando Coronel – Militante Peronista










