Por Eduardo Gianfrancesco*
Siempre en esta fecha celebramos el trabajo.
Pero durante años vimos cómo algunos que decían defender a los trabajadores levantaban banderas que en realidad solo les sirvieron para enriquecerse y convertirse en parte de la casta.
Hoy estamos frente a una nueva Argentina.
Una Argentina que nos invita a volver a ser grandes.
Por eso, este 1° de mayo es también un doble reconocimiento:
al trabajo… y a la meritocracia.
Al esfuerzo real. Al que se levanta todos los días a construir, a producir, a salir adelante.
Es momento de recuperar esos valores en nuestras casas, en nuestras mesas familiares.
Volver a hablar de cultura del trabajo, de responsabilidad, de progreso.
Y dejar atrás años de discursos que solo nos empujaron a una sociedad con más pobreza y menos oportunidades.
Hoy tenemos la posibilidad de elegir otro camino.
De pulsar juntos la Argentina que merecemos:
la Argentina de la abundancia, de la producción, del conocimiento.
Esa Argentina que decidimos empezar a construir cuando votamos a Javier Milei, entendiendo que era, quizás, la última oportunidad antes de resignarnos a irnos por Ezeiza.
Hoy más que nunca:
defendamos el trabajo, premiemos el mérito y construyamos futuro.
*Eduardo Gianfrancesco – Comcejal La Libertad Avanza en Escobar










