Día de la Bandera

Cuando hablamos de nuestra amada Argentina, siempre lo hacemos con pasión. Nuestra historia repleta de heroísmos, nuestros paisajes que erizan la piel, nuestro pueblo solidario y nuestra hermosa bandera. Es en ella donde todo lo que somos como argentinos confluye.

Como todos sabemos, llegar a lo que somos hoy como país y sociedad no fue un trabajo fácil, pero en la adrenalina del día a día solemos olvidarnos el largo camino que les tomó a los «Padres de la Patria» lograr una Argentina libre e independiente.

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Por eso, el Día de la Bandera es un llamado que tenemos todos los años para poder repensar los valores de aquellos patriotas que dejaron la vida por la causa independentista y que nos marcaron un rumbo.

Son siempre aquellos valores los que nos guían hacia una Patria libre, justa y soberana.

Este nuevo aniversario del 20 de junio de 1820, nos encuentra de una manera especial.

Por un lado, se cumplen 200 años del fallecimiento del creador de la bandera, a quien sintéticamente se lo puede definir con los siguientes vectores:

Uno de los primeros que se definieron a sí mismos como representantes de los intereses nacionales, de la producción regional, de las libertades individuales y la educación pública para lograr el desarrollo y un futuro más próspero.

Por otro lado, nos encontramos atravesando una pandemia sin precedentes, que produjo una profunda crisis sanitaria y económica.

En este contexto, recordamos al gran Manuel Belgrano, quien con sus acciones permanentes fijó un criterio claro respecto de la Argentina naciente que querían conformar, con respeto a la mujer, con respeto a los pueblos originarios, pero esencialmente con un compromiso y respeto muy profundo por los intereses de las grandes mayorías del pueblo argentino.

Hoy, esos valores vuelven a ser centrales y, más que nunca el espíritu patriota de Belgrano es la guía de Alberto, Axel y Ariel en Escobar, para afrontar esta crisis, conteniendo y contrarrestando a esta terrible pandemia, en la que cada uno de nosotros tenemos un rol trascendental, para que el derecho fundamental de la salud pública pueda ser garantizado para todos los habitantes de nuestra Argentina.

Se requiere un gran esfuerzo de todos en esta etapa compleja en la que se han dinamizado los contagios, siendo los valores de solidaridad y mancomunión los que nos primen para salir todos unidos de esta terrible pandemia.

Como decía Manuel Belgrano, «seamos buenos hijos de la Patria».

Por Nicolas Serruya – Concejal Escobar