Daniel Sabsay: “Gobernar por DNU se volvió una práctica regular, pero es inconstitucional”

El abogado constitucionalista Daniel Sabsay analizó la actualidad política y jurídica del país en una entrevista con el programa Desde el Medio, emitido por FM Symphony. Durante la charla con el periodista Daniel Burone Riso, abordó el reciente fallo judicial sobre la boleta de La Libertad Avanza, el sistema electoral y el uso de decretos de necesidad y urgencia (DNU) por parte del Gobierno nacional.

Consultado sobre la decisión de la Cámara Nacional Electoral que permitió que Diego Santilli encabece la lista de diputados nacionales de La Libertad Avanza en lugar de Karen Reichardt, Sabsay consideró que “la resolución fue correcta, porque cada partido tiene la potestad de definir la conformación de su boleta respetando los plazos legales”.

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En cuanto al uso del nombre de fantasía por parte de Reichardt, explicó que “la ley lo prevé siempre que se trate de un nombre por el cual la persona es conocida públicamente”, por lo que el caso se encuadra dentro de lo permitido.

Sabsay también se refirió al sistema de boleta única de papel, sobre el que expresó una posición favorable: “Es una buena reforma. Con la experiencia de Córdoba y Santa Fe se demostró que reduce las posibilidades de fraude y evita el robo de boletas”, sostuvo.

En relación a los decretos de necesidad y urgencia (DNU), el constitucionalista fue contundente: “La Constitución establece que solo pueden dictarse en circunstancias excepcionales. Sin embargo, lo que era excepcional se volvió regular, y eso es absolutamente inconstitucional”.

Asimismo, recordó que si el Congreso rechaza un DNU, el presidente puede vetarlo, pero “el Parlamento tiene la posibilidad de insistir con dos tercios de los votos de ambas cámaras, y la Corte Suprema ya ha convalidado este criterio”.

Finalmente, Sabsay expresó su deseo de que las próximas elecciones legislativas se desarrollen “de manera pacífica y sin judicialización de los resultados”, aunque advirtió sobre “el creciente descreimiento ciudadano hacia la clase política y las instituciones”.

“Es un error no ir a votar. Votar es un deber cívico, más allá de a quién se elija”, concluyó.