Cuando se recortan derechos laborales, las primeras afectadas somos las mujeres

Por Estefanía Rivadulla

Este 8 de marzo no marchamos por una consigna vacía.

brickel

Marchamos porque cuando se flexibilizan derechos laborales, las primeras perjudicadas somos las mujeres.
En Argentina, la mayoría de quienes trabajan en condiciones precarias somos mujeres. Somos mayoría en comercio, en casas particulares, en educación, en servicios.

Cuando se debilitan indemnizaciones y se facilita el despido, no es modernización: es ajuste.
El proyecto de Javier Milei no es neutro. Tiene impacto concreto y desigualdad.

No es libertad si significa inestabilidad.
No es cambio si retrocede en derechos.
Las mujeres no somos variable de ajuste.

Donde hay necesidad, hay un derecho. Y lo vamos a defender.
Porque la justicia social también es feminismo.

*Estefanía Rivadulla – Concejal de San Isidro