La Legislatura porteña aprobó este jueves el Presupuesto 2026, que prevé una inversión total de $17,3 billones y mantiene como prioridades la Seguridad, la Educación, la Salud y la infraestructura urbana. El proyecto contó con 38 votos afirmativos, 21 negativos y ningún abstención.
El esquema aprobado sostiene que el 61,7% del gasto se destinará a Educación, Salud, Seguridad y Promoción Social. Educación vuelve a ser el área con mayor participación del presupuesto, con el 20% del total; seguida por Salud, con el 16,5%; y Seguridad, con el 15%. Desde el Ejecutivo remarcaron que estos ejes responden a las necesidades centrales de los vecinos y dan continuidad a la planificación estratégica adoptada este año.
El jefe de Gobierno, Jorge Macri, destacó que el presupuesto “encuentra un equilibrio entre orden y seguridad, políticas de cuidado y obras de infraestructura”, y subrayó que el proyecto incorpora aportes de distintos bloques legislativos en materia tributaria y administrativa.
Uno de los puntos más relevantes es el incremento en infraestructura, que alcanzará el 20% del total del gasto, el nivel más alto de los últimos años. La Ciudad iniciará la construcción de la Línea F de subte, que unirá Barracas con Plaza Italia a través de 12 estaciones y beneficiará a 300 mil pasajeros diarios. La obra comenzará en 2026 con una inversión inicial de $285 mil millones y un horizonte de cinco años.
Dentro del área de transporte se prevén además la renovación total de los vagones de la Línea B, mejoras en las líneas A, C y D, avances en la etapa 1 del Trambus, nuevos pasos bajo nivel y obras en los accesos, incluyendo la ampliación de la Autopista Dellepiane. También se financiarán proyectos vinculados al mantenimiento escolar, la modernización del sistema de salud con historia clínica electrónica y la compra de equipamiento médico, la renovación integral del Autódromo Gálvez y la construcción del nuevo centro penitenciario de Marcos Paz.
En materia tributaria, el Impuesto Inmobiliario (ABL) se actualizará por inflación para las propiedades con valuación fiscal menor o igual a $32 millones, que representan el 63% del padrón. Para el resto, la actualización será inflación más un 1% mensual. Se mantienen beneficios por pago anticipado, débito automático y buen cumplimiento. Continúa también la exención total de ABL para jubilados, pensionados y personas con discapacidad que cumplan con los requisitos de valuación y vivienda única.
El esquema de Patentes continuará con la metodología implementada en 2025, en la que el monto depende de la valuación del vehículo en el mercado. El 92% del parque automotor queda comprendido en los tramos más bajos de la escala. Se sostienen los descuentos por pago anual anticipado y débito automático, así como las exenciones para personas con discapacidad. Los autos eléctricos seguirán exentos, mientras que los híbridos mantendrán el régimen escalonado vigente.
En cuanto a Ingresos Brutos, el presupuesto incorpora una reducción significativa para trabajadores no profesionales inscriptos en el Régimen Simplificado. Las tres primeras categorías quedarán exentas del impuesto, mientras que las cinco siguientes tendrán una reducción del 75%. Se trata de 147.200 contribuyentes vinculados a oficios y servicios como plomería, peluquería, consorcios, fotografía y tareas de mantenimiento.
El paquete fiscal incluye además la continuidad de la exención del Impuesto a los Sellos para la compra de vivienda única de hasta $226 millones y la reducción de la alícuota del 3,5% al 2,7% para operaciones de hasta ese monto destinadas a segundas viviendas. También se elimina el impuesto sobre créditos hipotecarios, que pasa del 1% a 0%.
Con la aprobación del presupuesto, la Ciudad encara 2026 con un esquema que combina equilibrio fiscal, incentivos para sectores productivos y una agenda de obras públicas que, según adelantó el Ejecutivo, busca sostener la actividad económica y mejorar la infraestructura estratégica de transporte, salud y servicios urbanos.









