Bonaerenses en OFF: Kicillof construye, Cristina ordena y las reelecciones vuelven al centro de la escena

Por Martín Szmukler

Axel Kicillof continúa ampliando su construcción política fuera de la provincia de Buenos Aires, mientras en la Legislatura bonaerense comienza a acelerarse una discusión que puede redefinir el escenario electoral de 2027: las reelecciones de intendentes y legisladores.

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La semana dejó varias señales políticas que, vistas en conjunto, muestran cómo distintos sectores del peronismo empiezan a moverse pensando en lo que viene.

Uno de los datos más relevantes fue la visita de Kicillof a Corrientes, donde continúa expandiendo el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), la herramienta política con la que busca construir volumen propio más allá de Buenos Aires.

El gobernador viene sumando estructuras sectoriales vinculadas a salud, educación, universidades, mujeres y juventudes, mientras prepara nuevos lanzamientos vinculados al deporte. La estrategia parece clara: mientras buena parte del peronismo sigue discutiendo liderazgos, Kicillof continúa construyendo organización territorial.

La otra señal fuerte llegó desde el Senado bonaerense.

Malena Galmarini asumió la presidencia de la Comisión de Reforma Política y Régimen Electoral y dejó una frase que rápidamente comenzó a circular entre intendentes y legisladores: “En año electoral no se cambian las reglas de juego”.

La definición no pasó inadvertida. Detrás de esa frase aparece una discusión que atraviesa a toda la dirigencia bonaerense: qué hacer con las reelecciones.

Según datos que circulan en ámbitos legislativos, hoy existen 82 intendentes que no podrían volver a competir si se mantiene la normativa vigente. De ese total, 62 pertenecen al peronismo. A eso se suma que cerca del 40% de diputados y senadores provinciales también quedarían alcanzados por las limitaciones para reelegir.

Por eso muchos interpretaron las palabras de Galmarini como un mensaje dirigido a abrir el debate ahora y no esperar hasta la antesala electoral.

En la política bonaerense incluso ya circula una definición con tono de ironía. Un exintendente consultado por este medio se refirió al debate como “la Ley Tigre”, en referencia a que buena parte de la discusión permanece atada a la situación de dirigentes del distrito y a la necesidad de resolver rápidamente el futuro electoral de los actuales jefes comunales. Más allá de la chicana, el comentario refleja la ansiedad que existe en muchos municipios por conocer cuáles serán finalmente las reglas de juego.

En paralelo, el kirchnerismo volvió a mostrar señales de respaldo explícito a Cristina Fernández de Kirchner.

Durante el fin de semana, militantes encabezados por el intendente de Hurlingham, Damián Selci, realizaron una intervención audiovisual frente al edificio de San José 1111, donde la expresidenta cumple prisión domiciliaria. Las proyecciones incluyeron imágenes de la Casa Rosada y consignas vinculadas a distintos hitos de sus gobiernos.

La actividad volvió a exhibir un fenómeno que varios dirigentes observan de cerca: la competencia silenciosa entre distintos sectores del peronismo por mostrar cercanía política con Cristina.

Mientras tanto, otro tema comienza a generar preocupación en varios municipios.

Intendentes de distintas regiones de la provincia preparan un “frazadazo” frente al Congreso para rechazar la posible reducción de los beneficios de la Zona Fría. La protesta es impulsada principalmente por Gustavo Barrera, intendente de Villa Gesell, y suma apoyos de jefes comunales de la Costa Atlántica y del interior bonaerense.

Según los municipios que impulsan la medida, hasta 94 distritos podrían verse afectados por la modificación del esquema tarifario, con impacto sobre más de un millón de hogares.

La discusión recién empieza, pero vuelve a mostrar algo que la política bonaerense había perdido en los últimos meses: intendentes de distintas secciones encontrando una agenda común.

Y en la provincia saben que, detrás de cada una de estas discusiones, ya empieza a asomar la verdadera pregunta que todos intentan responder: cómo se ordenará el tablero político de cara a 2027.

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