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Bonaerenses en OFF: Ferraresi reaparece en el tablero, ¿vuelve de la licencia o inicia la campaña?, Mariel acelera y Abad consolida poder en la UCR

Por Martín Szmukler

La política bonaerense sigue mostrando movimientos que, aunque todavía aparecen dispersos, empiezan a revelar cómo distintos dirigentes se posicionan para la etapa que viene. Esta semana hubo señales dentro del peronismo, el radicalismo y también en sectores vinculados a La Libertad Avanza. Fotos, recorridas, llamados y reapariciones que permiten empezar a leer cómo se acomoda el tablero provincial.

Uno de los datos políticos más comentados de los últimos días tuvo como protagonista a Jorge Ferraresi.

La despedida del Indio Solari dejó una situación que en el peronismo bonaerense fue observada con atención. Máximo Kirchner y el intendente de Avellaneda volvieron a comunicarse para coordinar aspectos vinculados a la organización del velatorio, una escena que pocos imaginaban tiempo atrás.

La relación entre ambos venía atravesando años de tensiones políticas. Ferraresi fue uno de los dirigentes que más impulsó la construcción política de Axel Kicillof y uno de los principales protagonistas de las disputas internas que atravesó el peronismo bonaerense en los últimos años.

Por eso, más allá del contexto particular, la reaparición de un canal de diálogo entre ambos sectores generó comentarios dentro de la dirigencia. Nadie habla de reconciliaciones ni de acuerdos políticos más amplios, pero sí de una señal de pragmatismo en un momento donde el peronismo necesita reconstruir puentes.

En paralelo, el nombre de Ferraresi también volvió a instalarse en las conversaciones sobre el futuro político de la provincia. Tras tomarse licencia al frente del Municipio de Avellaneda, comenzó a circular una pregunta entre dirigentes e intendentes del peronismo: ¿volverá efectivamente a ocupar su despacho o utilizará esta etapa para profundizar una construcción política más amplia?

En el entorno del Movimiento Derecho al Futuro aseguran que ya son varios los dirigentes que aparecen en las conversaciones sobre la sucesión de Axel Kicillof y Ferraresi integra ese grupo. De hecho, durante los últimos días algunos referentes del espacio deslizaron una hipótesis que gana fuerza en ciertos sectores del oficialismo bonaerense: que la licencia podría transformarse en el punto de partida de una campaña de instalación provincial con vistas a la disputa por la Gobernación en 2027.

Por ahora no hay definiciones públicas, pero la pregunta ya empezó a circular en la política bonaerense: ¿Ferraresi volverá a Avellaneda o ya comenzó a caminar otro objetivo?

Mientras tanto, otra dirigente que continúa sumando kilómetros es Mariel Fernández.

La intendenta de Moreno viene desarrollando una intensa agenda de recorridas y reuniones por distintos puntos de la provincia. En los últimos meses pasó por San Vicente, Ezeiza, Cañuelas, Tres de Febrero, Lomas de Zamora y San Fernando, además de mantener encuentros con referentes de distintos sectores políticos y sindicales.

La característica de esa construcción es que atraviesa varios espacios internos del peronismo. Fernández mantiene diálogo con dirigentes cercanos a Cristina Kirchner, con sectores del movimiento obrero, movimientos sociales e intendentes de distintas terminales políticas.

Por eso, cada vez son más quienes la mencionan cuando se habla de los dirigentes que buscan construir volumen propio pensando en los próximos años. Todavía falta mucho para 2027, pero la recorrida ya empezó.

Otro dirigente que volvió a mostrarse fue Eduardo “Wado” de Pedro.

La foto junto a Federico Otermín en Lomas de Zamora tuvo como marco una actividad vinculada al fortalecimiento de la educación técnica. Sin embargo, en la política bonaerense la atención estuvo puesta en otro lado.

Wado volvió a compartir una actividad territorial junto a uno de los intendentes con mayor peso político de la Tercera Sección Electoral. Después de varios meses con menor exposición pública, su presencia volvió a alimentar especulaciones sobre el rol que podría ocupar dentro del peronismo en la etapa que viene.

No se trata todavía de candidaturas ni definiciones concretas. Pero sí de dirigentes que vuelven a caminar el territorio en momentos donde el peronismo comienza lentamente a discutir liderazgos.

Del otro lado del escenario político también hubo movimientos.

Maximiliano Abad continúa consolidando su liderazgo dentro de la Unión Cívica Radical bonaerense. Esta semana presentó su libro en San Isidro acompañado por Gustavo Posse, una foto que tuvo bastante más contenido político que editorial.

El radicalismo acaba de cerrar una lista de unidad para la conducción provincial y el próximo 26 de junio asumirá Emiliano Balbín, dirigente alineado con Abad, al frente del partido. A eso se suma el resultado de las internas distritales realizadas durante el fin de semana, donde el sector referenciado en el senador marplatense logró imponerse en varios de los distritos que fueron a elecciones.

La presencia de Posse tampoco pasó inadvertida. Cerca del exintendente aseguran que mantiene intactas sus ganas de volver a competir por la conducción de San Isidro, por lo que la imagen compartida alimentó nuevamente especulaciones sobre su futuro político.

Mientras tanto, dentro de La Libertad Avanza también continúan los movimientos.

Desde sectores vinculados a Patricia Bullrich aseguran que siguen formando parte del oficialismo nacional, aunque mantienen una referencia política propia dentro de la provincia de Buenos Aires. Entre los nombres que mencionan aparecen Gerardo Milman, Juan Curuchet, Florencia Retamoso, Daniela Reich, Juan Pablo Allan, Pablo Walter y la intendenta de Capitán Sarmiento, Fernanda Astorino.

Por ahora son movimientos silenciosos y lejos de los grandes titulares. Pero muestran que, incluso dentro de La Libertad Avanza, distintos sectores comienzan a organizarse y posicionarse para las discusiones que vendrán.

Porque aunque faltan más de dos años para las elecciones provinciales, la sensación que empieza a instalarse en la política bonaerense es cada vez más clara: nadie quiere llegar tarde a la conversación sobre el futuro. Y varios dirigentes ya comenzaron a moverse para ocupar un lugar cuando llegue ese momento.

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