Bonaerense en Off: Kicillof le gana a Milei en 21 municipios y empieza a ordenarse la pelea por 2027

Por Martin Szmukler

El mapa político del Conurbano empieza a mostrar algunas pistas de la pelea que viene. Axel Kicillof supera a Javier Milei en imagen positiva en 21 de los 24 principales municipios, Federico Achával vuelve a encabezar el ranking de intendentes y el peronismo busca recuperar votos que en 2025 quedaron por afuera. Del otro lado, La Libertad Avanza comienza a ordenar su estructura bonaerense con la mirada puesta en 2027. Los datos y movimientos que analizamos esta semana en Bonaerense en Off, en Mesa Chica.

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La primera fotografía surge del último relevamiento de CB Global Data en los 24 principales municipios del Gran Buenos Aires. En la comparación directa de imagen positiva entre Javier Milei y Axel Kicillof, el gobernador bonaerense se impone en 21 distritos.

Milei solamente logra quedar por encima en Vicente López, San Isidro y Tigre, tres municipios de la zona norte del Conurbano.

Kicillof encuentra sus mejores números en Florencio Varela, con 54,4% de imagen positiva; Almirante Brown, con 50,7%; y Avellaneda, con 50,5%. La mayor diferencia aparece precisamente en Florencio Varela, donde aventaja al Presidente por unos 31 puntos.

Milei, en cambio, alcanza sus mejores registros en Vicente López, con 43,5%, y San Isidro, con 42,8%. En Tigre también consigue superar al gobernador.

El dato tiene una aclaración fundamental: estamos hablando de imagen y no de intención de voto. Pero la fotografía permite observar dónde están hoy las fortalezas territoriales de cada uno pensando en una eventual disputa nacional en 2027.

El mismo estudio de CB Global Data permite mirar otra dimensión del poder bonaerense: la imagen de los intendentes en sus propios municipios.

Federico Achával, de Pilar, vuelve a quedar arriba, con 60,3% de imagen positiva. Lo siguen Federico Otermín, de Lomas de Zamora, y Leonardo Nardini, de Malvinas. Entre los primeros lugares también aparecen Fernando Gray, Jaime Méndez, Julio Zamora, Juan José Fabiani, Ariel Sujarchuk, Mariel Fernández y Jorge Ferraresi.

El ranking muestra una presencia importante de intendentes peronistas, aunque aparece una excepción interesante: Jaime Méndez, de San Miguel, es el dirigente no peronista mejor ubicado, en el quinto puesto, con 58,2% de positiva.

Más abajo aparece Soledad Martínez, de Vicente López, mientras que Ramón Lanús, de San Isidro, registra un diferencial negativo.

Pero el debate que surgió al aire fue otro: ¿cuánto vale realmente una buena imagen cuando llega el momento de votar?

El ejemplo de Tigre sirve para plantear el interrogante. Julio Zamora mantiene niveles altos de valoración en este tipo de mediciones, pero eso no significa que ese porcentaje pueda trasladarse automáticamente a una elección.

Imagen no es voto.

Una persona puede valorar positivamente la gestión de un intendente y, al mismo tiempo, elegir otra opción cuando entra al cuarto oscuro. Y esa diferencia será especialmente importante en 2027, cuando varios jefes comunales deberán definir su futuro político.

Otro movimiento que puede parecer menor, pero tiene una lectura electoral interesante, ocurrió dentro del peronismo.

Santiago Cúneo formalizó su reafiliación al PJ bonaerense, se alineó con Kicillof y anunció su intención de competir como precandidato a gobernador en 2027. El acto reunió también a Andrés Larroque y Mariano Cascallares.

Más allá de la candidatura de Cúneo, el dato interesante aparece cuando se vuelve sobre los números de la última elección.

Cúneo compitió por afuera de la estructura principal del peronismo y consiguió alrededor de 117 mil votos. También quedaron afuera otros espacios provenientes del universo peronista, entre ellos los encabezados por Alberto Samid y Fernando Gray.

Entre esas expresiones reunieron cerca de 300 mil votos.

Y ahí aparece la cuenta política que planteamos en Bonaerense en Off: en una provincia donde las elecciones pueden terminar definiéndose por diferencias muy pequeñas, evitar la dispersión puede resultar tan importante como conseguir nuevos votantes.

La reafiliación de Cúneo puede leerse entonces dentro de un movimiento más amplio: un peronismo que necesita volver a reunir bajo un mismo paraguas votos que en la elección anterior terminaron distribuidos entre distintas listas.

Mientras eso ocurre de un lado, La Libertad Avanza también empezó a mover sus piezas bonaerenses.

Karina Milei convocó en Casa Rosada a los legisladores provinciales del espacio, con Sebastián Pareja como uno de los protagonistas del armado. Hubo encuentros con diputados y senadores y una agenda que combinó estrategia legislativa con la construcción política hacia 2027.

Entre las discusiones aparecen proyectos como Boleta Única de Papel, autonomía municipal, cambios impositivos y reformas institucionales, mientras el espacio intenta consolidar una plataforma propia para disputar la Provincia.

Pero ordenar la estrategia electoral no significa que hayan desaparecido las internas.

En Diputados continúa la disputa alrededor de la conducción del bloque que encabeza Agustín Romo, referente de Las Fuerzas del Cielo, mientras el sector ligado a Pareja impulsa a Juanes Osaba. La discusión todavía no está completamente resuelta.

Y existe otro nivel de negociación: la relación con el PRO.

En la conducción libertaria y macrista empiezan a aparecer señales de acercamiento y conversaciones pensando en una construcción común. Sin embargo, una cosa ocurre en las mesas nacionales y otra bastante diferente cuando la discusión baja a los municipios.

Ese fue uno de los puntos que marcamos al aire: arriba pueden avanzar los acuerdos entre Karina Milei, Pareja, Diego Santilli y Cristian Ritondo, pero abajo sigue existiendo una fuerte competencia territorial entre dirigentes libertarios, referentes del PRO y quienes abandonaron ese espacio para incorporarse a LLA.

Y ahí estará buena parte del desafío.

Porque para ganar la provincia de Buenos Aires no alcanza con definir un candidato a gobernador. Hay que ordenar listas, intendencias, concejales, estructuras territoriales y liderazgos locales en 135 municipios.

Los movimientos de esta semana dejan entonces dos procesos avanzando en paralelo.

Kicillof aparece fuerte en el Conurbano y el peronismo intenta reducir la dispersión que mostró en la última elección. La Libertad Avanza, mientras tanto, empieza a ordenar su estructura y a explorar acuerdos para construir una alternativa bonaerense competitiva.

Todavía falta para 2027. Pero cuando se miran juntos el mapa de imagen de Milei y Kicillof, el ranking de intendentes, el regreso de dirigentes al PJ y las reuniones de la conducción libertaria, queda bastante claro que la pelea por la provincia de Buenos Aires ya empezó.

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