“Acompañarnos” por un feminismo de cercanía

Ante un nuevo 3 de Junio, a 6 años del primer Ni una Menos, desde el feminismo popular creemos que es fundamental fortalecer las herramientas que promueven lo que llamamos un feminismo de cercanía, esto es, un feminismo que esté cerca de las necesidades de mujeres, lesbianas, travestis, trans y bisexuales.

En este sentido nació “Acompañarnos”, hace más de un año, como una herramienta de contención y acompañamiento para mujeres y diversidades ante dos situaciones claves: la violencia por motivos de género y la decisión de interrumpir voluntariamente un embarazo. A este último aspecto se le agrega la formación de les acompañantes en políticas públicas de maternidad, embarazos y partos, con el fin de asesorar y contener también a quienes se acercan al espacio y deciden continuar con su embarazo. 

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“Si bien, desde Mala Junta venimos tejiendo redes de acompañamientos hace años, durante este último tiempo hemos sabido formalizar y fortalecer estas prácticas mediante el armado de un dispositivo nacional que pueda acompañar situaciones de vulneración de derechos, problemática que, sabemos, no conoce fronteras”  sostienen desde los equipos de acompañamientos.

Estos espacios constituyen una instancia de escucha atenta y personalizada, sin recetas fijas que se antepongan a la necesidad específica de cada persona.  Quienes necesitan un acompañamiento se comunican a través de una línea telefónica especializada, o de las redes sociales de la organización, y a partir de ahí se genera un espacio de encuentro. Teniendo en cuenta la importancia de realizar un abordaje integral ante estas problemáticas, los acompañamientos se hacen de forma colectiva, y con constante articulación entre las dos áreas del espacio. 

“Entendemos que lo que destaca a nuestro proyecto es la convicción de acompañar a mujeres cis, lesbianas, travestis, trans, bisexuales y no binaries de manera integral, con una perspectiva popular, feminista e interseccional” comenta Erica Porris, referente de Mala Junta – Poder Feminista, y agrega: “La necesidad de generar espacios de cercanía ante la emergencia no implica, para nosotras, descartar la confianza en el Estado como garante de derechos. Ante el surgimiento de un feminismo punitivista y “antiestado”, reivindicamos la importancia del trabajo en conjunto con las instituciones municipales, provinciales y nacionales, acercando la problemáticas de los territorios y las herramientas estatales, organizándonos no sólo para aguantar el “mientras tanto” sino para proyectar un futuro mejor.” 

Hoy esta herramienta funciona en más de 15 distritos de la la provincia de Buenos Aires, incluyendo San Fernando, San Isidro, Vicente López y Escobar.Aún así, frente a la persistencia de la violencia machista y la necesidad de promover la implementación de la IVE – Ley Nacional 27610 que conquistamos el 29 de diciembre pasado, después de más de una década de organizarnos – resulta fundamental que estos espacios sigan creciendo. Que sumen integrantes y territorios para llegar a todos los rincones posibles, mientras continúa la lucha por construir un mundo en el que ya no sean necesarios.