San Isidro: aprobaron incentivos a la inversión y una regulación para los food trucks

El Concejo Deliberante aprobó un régimen para promover proyectos tecnológicos y generar empleo, junto con una ordenanza que regula los vehículos gastronómicos. Para acceder a los incentivos, las empresas deberán invertir al menos cinco millones de dólares o crear 50 puestos de trabajo.

El Concejo Deliberante de San Isidro aprobó dos ordenanzas vinculadas con la actividad económica y comercial del distrito durante la 17.ª sesión ordinaria de 2026. Una establece incentivos para la radicación de empresas y la otra fija requisitos para habilitar y fiscalizar vehículos gastronómicos en espacios públicos y privados.

brickel

El régimen de inversión contempla actividades como el desarrollo de software y hardware, emprendimientos tecnológicos y servicios educativos y de investigación relacionados con la innovación.

El área estará delimitada por Thames, avenida de la Unidad Nacional, avenida Sir Alexander Fleming, Paraná y avenida Fondo de la Legua. La iniciativa busca promover allí el desarrollo urbano, tecnológico e industrial.

Para acceder a los beneficios, los interesados deberán presentar una propuesta de inversión y comprometerse a cumplir al menos una de dos condiciones dentro de los 24 meses posteriores a la firma del convenio: invertir un mínimo de cinco millones de dólares o generar 50 nuevos puestos de trabajo.

Por otra parte, el Concejo aprobó un marco regulatorio para los vehículos gastronómicos, conocidos como food trucks, que establece condiciones de habilitación, funcionamiento y fiscalización.

Para operar en espacios privados, deberán contar con un Certificado de Habitabilidad y Aptitud Técnica. Para instalarse en espacios públicos, necesitarán un Permiso de Uso de Espacio Público otorgado por la autoridad municipal competente.

La normativa incorpora exigencias de seguridad, higiene y salubridad, cumplimiento del Código Alimentario Nacional, obligaciones laborales y de seguridad social y contratación de seguros.

También establece pautas para la gestión de residuos, las condiciones de los lugares donde se instalarán y las características técnicas de los módulos gastronómicos. El Certificado de Habitabilidad y Aptitud Técnica tendrá una vigencia de cinco años, con posibilidad de renovación.