Por Martin Szmukler*
Mientras el empleo formal y las jubilaciones perdieron poder adquisitivo frente a la inflación, la ayuda social directa fue la única política de ingresos que creció en términos reales durante los primeros dos años del gobierno de Javier Milei, superando los seis millones de planes entre la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Tarjeta Alimentar.
Los datos surgen de informes oficiales y de análisis de distintos observatorios económicos y fueron difundidos por el medio especializado La Política Online (LPO). En contra del discurso del “fin de los planes”, los números muestran que la asistencia social a los sectores más vulnerables no solo se sostuvo, sino que se fortaleció tanto en cantidad de beneficiarios como en poder de compra real.
Según confirmaron fuentes del Gobierno a LPO, a diciembre de 2025 la AUH alcanzó a 4.114.513 titulares, incluidos 93.453 beneficiarios por discapacidad, mientras que la Tarjeta Alimentar llegó a 2.546.130 familias y cubrió a más de 4,5 millones de niños. En total, más de seis millones de prestaciones sociales activas.
Los informes del Observatorio de Coyuntura Económica y Políticas Públicas (OCEPP) indican que la AUH y la Tarjeta Alimentar fueron las únicas transferencias que lograron ubicarse de manera consistente por encima de la inflación. En contraste, el salario mínimo perdió poder adquisitivo mes tras mes y hoy cubre apenas una fracción de la Canasta Básica Total.

En términos históricos, el punto más bajo del poder adquisitivo de la AUH se registró en 2023, durante el último año del gobierno de Alberto Fernández. Durante la actual gestión, la AUH mostró una mejora significativa: es 23% más alta en términos reales que en la presidencia anterior y se ubica incluso un 10% por encima de los valores vigentes durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, cuando se creó el programa. La suba interanual real fue del 47%, y entre noviembre de 2023 y noviembre de 2024 el incremento nominal rondó el 100%, según cifras oficiales.
Este refuerzo de la asistencia ayuda a explicar un dato político central del período: la ausencia de un estallido social pese a la magnitud del ajuste económico. Lejos de eliminar los planes, el Gobierno avanzó en un doble movimiento: desplazó a las organizaciones sociales de la intermediación y fortaleció las transferencias directas del Estado a los beneficiarios.
La evolución histórica de los planes sociales también aporta contexto. En 2015, Cristina Kirchner dejó el gobierno con unos 250.000 planes. Durante la gestión de Mauricio Macri, ese número trepó a cerca de 1,5 millones, según el Observatorio de Datos de la Fundación del Plata. Con Alberto Fernández y la pandemia, la asistencia alcanzó a unos 4 millones de beneficiarios. Lejos de revertirse, esa cifra volvió a crecer durante la gestión de Milei.
La paradoja del modelo libertario se profundiza al observar el mercado laboral. De acuerdo con estimaciones citadas por LPO, en los primeros dos años del actual gobierno se perdieron alrededor de 180.000 empleos formales, con una tendencia en alza: solo en octubre de 2025 se habrían perdido cerca de 70.000 puestos de trabajo. En ese contexto, la política social funcionó como el principal amortiguador frente a la caída del salario y del empleo de calidad.
El diagnóstico es reforzado por el Monitor de Economía Popular de la Fundación para el Desarrollo Humano Integral (FDHI), que muestra que, a diferencia de los salarios y las jubilaciones, la AUH y la Tarjeta Alimentar no fueron licuadas por la inflación y lograron sostener —e incluso mejorar— su desempeño relativo frente a la Canasta Básica Alimentaria.
Si bien estas transferencias no alcanzan para sacar a los hogares de la pobreza, sí lograron contener el umbral alimentario. En términos simples, la asistencia social amortiguó la indigencia, mientras que el ajuste económico recayó principalmente sobre el trabajo formal y los ingresos previsionales. Esa combinación explica buena parte de la estabilidad social en un escenario de fuerte deterioro de los ingresos de la clase media.
*Martin Szmukler – Director de NorteOnline










