El Ministerio de Transporte de la Provincia de Buenos Aires detectó más de 72 toneladas de exceso de peso en camiones durante un operativo realizado en el peaje Dock Sud, como parte de una serie de controles destinados a reforzar la seguridad vial y fiscalizar el transporte de cargas y pasajeros. La intervención se dio en el marco de un despliegue que, en lo que va de enero, permitió retirar de circulación un total de 267.150 kilos de carga ilegal en distintos puntos del territorio bonaerense.
Durante la jornada, agentes fiscalizadores del organismo provincial labraron las actas de infracción correspondientes tras constatar un exceso de 72.250 kilos de carga en camiones que circulaban por la zona del peaje Dock Sud, en el partido de Avellaneda. El operativo se desarrolló en el marco de acciones preventivas sobre unidades de transporte público de pasajeros y de cargas.
En paralelo, desde comienzos de enero se intensificaron este tipo de controles, que permitieron retirar de circulación otros 124.900 kilos de carga ilegal en diferentes corredores viales de la provincia. Las inspecciones están a cargo de la Dirección Provincial de Fiscalización del Transporte Terrestre y se realizan mediante balanzas dinámicas de última generación, con el objetivo de erradicar servicios ilegales, detectar excesos de peso y garantizar condiciones seguras de circulación.
Los operativos se desplegaron en puntos estratégicos como los peajes de Hudson y Dock Sud, además de localidades como Chacabuco, Junín, Azul, General Pueyrredón, San Vicente, Bahía Blanca, Ituzaingó, Olavarría, Coronel Brandsen, Ezeiza y La Plata. En ese contexto, se verificaron 178 unidades y se labraron 20 actas vinculadas al transporte de pasajeros, con sanciones que superaron los 41 millones de pesos.
En lo que respecta al transporte de cargas, se controlaron 62 camiones y se labraron 34 actas, con multas que alcanzaron un total de 447.684.250 pesos. Desde el área indicaron que estos operativos buscan prevenir siniestros viales, preservar la infraestructura vial y reducir riesgos en rutas y accesos clave de la provincia, como parte de una política sostenida de fiscalización y ordenamiento del transporte.










